Loading...
Home / Efecto Argentina / ¡IMPELABLE! Sergio Massa le envía FUERTE Y CONTUNDENTE mensaje al peronismo (ESCÁNDALO)

¡IMPELABLE! Sergio Massa le envía FUERTE Y CONTUNDENTE mensaje al peronismo (ESCÁNDALO)

Sergio Massa completó en la última semana una notable pirueta de instalación pública haciendo pie en la discusión por la rebaja en el impuesto a las Ganancias. El punto culminante fue el lunes último, cuando para presentar su proyecto de ley montó una escena de campaña presidencial en el Salón de Pasos Perdidos del Congreso. Atril para hablar de pie, detrás suyo sentados una docena de diputados propios y aliados, mitad mujeres y mitad hombres. Y un discurso con pinceladas facilistas de impacto seguro, del tipo “el Gobierno hasta acá ayudó a las empresas, es hora de ayudar a los laburantes”.

Le plantó un desafío al oficialismo, amagando sacar una ley sobreGanancias bien distinta a la propuesta desde la Casa Rosada. El amague no fue más allá porque Massa no tenía votos para concretar su jugada, pero el oficialismo tampoco los necesarios para asegurarse de neutralizarla. Terminó en negociación, con los ministros Prat-Gay y Frigerio instalados en el Congreso la noche del miércoles. Y un acuerdo para elaborar un proyecto en común, adelantando la agendaparlamentaria en una maniobra de pura viveza política.

Esa expresión pura del estilo Massa logró enfurecer a Macri, que volvió a martillar a sus allegados con el mote de “Ventajita” aplicado al paladín de Tigre. Por cierto, el Presidente no necesita mucho estímulo para levantar presión contra su fugaz aliado en la empresa de frenar la eternización de Cristina, en las elecciones de hace tres años.

Pero si se observa debajo de la epidermis de esos ampulosos movimientos recientes, se verá que tanto o más que desafiar al Gobierno para terminar llevándolo a una negociación anticipada, el objetivo último del montaje de Massa fue ajustarle las tuercas al peronismo. Demostrarle a los dirigentes territoriales y sindicales dubitativos, que quieren alejarse de Cristina pero no se atreven a romper con el PJ, que él es el peronista que está en condiciones de aglutinar a distintas franjas opositoras y el único capaz de poner en aprietos al Gobierno.

A las puertas de un año electoral el mensaje es transparente. Massa les está diciendo a dirigentes peronistas que tienen hasta el final del verano para decidir de qué lado van a jugar. Que después él va a cerrar las puertas de su frente para armar las listas. Y que quien quede a la deriva deberá cargar con el costo de su propia timidez para el coraje.

También en este intento de apurar al peronismo hay bastante de tramoya, como en la corrida que Massa le dispensó al oficialismo en el Congreso. Pero quizás tenga una oportunidad de funcionar porque mucha dirigencia está a la deriva, preocupada por conservar su territorio pero sin referencias fuertes capaces de darles cobertura para enfrentar el empuje minoritario, pero intenso y determinado, de las legiones residuales de Cristina.

Esto se verifica sobre todo en la provincia de Buenos Aires, donde el casi medio centenar de intendentes peronistas están divididos en cuatro grupos. Un puñado se mantiene disciplinado con la ex presidenta, pero los demás están buscando su destino.

Algunos esperan que Florencio Randazzo emita señales más claras sobre si está dispuesto a competir. Algunos se ilusionan con que Randazzo termine enfrentando a Daniel Scioli en las PASO y así pueda unificarse un peronismo hoy en dispersión.

Otros hablan seguido con el gobierno de María Eugenia Vidal, que es el que administra la canilla de los fondos públicos. También hay reuniones discretas con el interlocutor más empático que encuentran los alcaldes peronistas en el oficialismo bonaerense, que es el intendente Jorge Macri.

Massa tiene redes tiradas en todas las direcciones. Se ocupa él mismo de cultivar el trato con su aliado principal, el cordobés José Manuel De la Sota. Su esposa Malena Galmarini, puro ADN peronista, ayuda en la relación con potenciales socias electorales como Margarita Stolbizer y Victoria Donda.

Un pack de ocho figuras del Frente Renovador está en contacto permanente con esos peronistas que andan buscando la brújula perdida. Son Felipe Solá, Graciela Camaño, los sindicalistas Héctor Daer y Facundo Moyano, el titular saliente de la Cámara de Diputados bonaerense Jorge Sarghini, los legisladores Claudia Rucci y Raúl Pérez y el intendente de San Fernando Luis Andreotti.

Tanta intimidad con peronistas que juegan en las estructuras oficiales del PJ a veces lleva a confusiones. Días atrás se había detectado un encuentro con excusa gastronómica entre Solá y Randazzo ¿Quién estaba convenciendo a quién de ir adónde?

La tentación de volver a las fuentes anidaría en no pocos dirigentes del Frente Renovador. La cercanía de Massa con Stolbizer, que de peronista no tiene nada, refuerza el sentimiento de esos compañeros que sienten la diáspora –forzada en su momento por el sectarismo kirchnerista– como una estación transitoria antes del regreso al hogar.

Massa dice que le resta importancia a esos devaneos. Llama a Solá, Daer y Facundo Moyano “mis rebeldes”. Esos tres diputados concurrieron en nombre del Frente Renovador al congreso del ascendente Movimiento Evita, transformado en la puerta de salida que mucho peronista está usando para abandonar sin demasiado estruendo la tutela de Cristina y La Cámpora.

Massa ya tenía relación con el movimiento Barrios de Pie, que lidera Daniel Menéndez. La proximidad con el Evita es más reciente. A través de esa formación neokirchnerista que conducen Emilio Pérsico y Chino Navarro se conectó con la CTEP de Juan Grabois. Todo cristalizó también esta semana, con el auspicio de Massa a la declaración por ley de la emergencia social.

Esa fue otra maniobra de presión al Gobierno, ejecutada por los movimientos sociales y la CGT con la inestimable colaboración del peronismo en el Senado. Allí, los conducidos por Miguel Pichetto habían dado media sanción a un proyecto de cumplimiento imposible –contemplaba la creación voluntarista de un millón de puestos de trabajo– según admitían hasta sus propios auspiciantes.

La gran manifestación en Congreso, el pasado viernes 18, aumentó la carga en esa dirección. Massa completó el torniquete anunciando que propiciaba el tratamiento de la emergencia social en Diputados junto con su proyecto sobre Ganancias.

Al final, todo fue a caer en la tolva de la negociación con el Gobierno. Habrá ley de emergencia social alumbrada por consenso. Habrá adelanto del bono de Navidad y del pago de los planes de ayuda de enero. Y un aumento en programas sociales que redundará en que los movimientos recibirán 10.000 millones de pesos más por año durante los próximos tres años.

La contraprestación fue explícita: “No habrá más movilizaciones de acá a fin de año” declaró Gildo Onorato, dirigente del Evita y la CTEP. Onorato es un cuadro joven, que se define como “muy kirchnerista y muy peronista” y que fue director provincial de Juventud con Solá y Scioli como gobernadores.

Massa intenta jugar en todos los tableros. Sostiene una alianza funcional con Pichetto, a quien llama “el jefe intelectual del peronismo”. Eso le completa el triángulo institucional con la CGT y los gobernadores. Con algunos de éstos está pactando reglas de no agresión electoral. Por ejemplo, no presentar listas propias a cambio de colocar candidatos de su sector en las boletas del jefe territorial.

Pero su gran dilema es la Provincia. Dice tener encuestas que lo ponen en ventaja ante Cristina y bastante por encima de eventuales candidatos oficialistas. Pero la figura dominante del distrito es la gobernadora Vidal y la campaña de Cambiemos la tendrá como gran protagonista. Además, suspendiendo por un rato su afición a apuntarle a funcionarios del Gobierno y amigos del Presidente, Carrió esta semana volvió a tirarle a Massa. Lo tildó de “extorsionador, demagogo y oportunista”. El azote de Lilita siempre hace daño.

Massa será candidato obligado si Cristina encabeza su propia batalla defensiva en la elección. Pero allí se cruza con el obstáculo más temido. Intendentes del Gran Buenos Aires que están deseosos de sumarse a un emprendimiento peronista –o de simpatía con Vidal llegado el caso– plantean como límite el hecho que Cristina termine siendo candidata. “Yo no quiero saber nada más con ella, pero en mi distrito mucha gente la va a querer votar”, avisaron algunos ante la urgencia de los operadores de Massa o del macrismo.

Ella, un año después, sigue siendo la que parte en dos el escenario.

Loading...

About Liliana Liliana

Check Also

¡SE LAS CANTÓ! Juliana Awada denuncia que en Quinta Olivos se robaron piezas de arte valiosas ¡SE LO LLEVARON TODO!

Dentro de la Quinta Presidencial de Olivos, en una habitación ubicada en el salón de ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.

Loading...
Loading...